
Quark es el seudónimo del autor (o autora, ojo) que escribe casi a diario Rayo Negro, una publicación periódica con miles de suscriptores. En Rayo Negro analiza la crisis energética, el agotamiento de recursos fósiles, las tendencias financieras globales y la situación geopolítica. Este artículo es un buen ejemplo de sus documentados análisis qué siempre provocan polémicas. En comentarios de
este articulo aparecen opiniones de miembros de nuestro Consejo de Redacción, que esperemos generen nuevos debates.

Quark. 17 septiembre 2026
Inmersos en medio de la guerra de Irán y la de Ucrania, tendemos a pensar en el corto plazo. Y no debemos confundir con lo que es una crisis pasajera (o duradera , pero no definitiva), de las que hemos “disfrutado” en las última décadas, con un colapso del sistema.
Por ello quería aclarar la diferencia entre crisis y colapso (por supuesto, el colapso tendrá una antesala en forma de crisis).
1º) Crisis de escasez de combustibles asociada a los problemas de Oriente Medio, más el episodio del cierre de refinerías en Rusia.
El estrecho de Ormuz presenta un serio contratiempo con la amenaza de Irán de no dejar pasar a nadie, si no es bajo sus condiciones. La consecuencia obvia es que tanto el petróleo , como el diésel, gasolina, GNL, azufre, helio, fertilizantes se ve afectado porque la oferta que llega a los mercados se ha reducido considerablemente.
Y además sin que sepamos a ciencia cierta, cuando puede terminar el episodio. Si unimos esta disminución, con los efectos de los bombardeos sobre refinerías rusas, así como puertos y barcos que transitan por el Mar Negro, es evidente que tenemos enfrente una grave crisis, que está disparando los precios de los productos finales, al tiempo que reduce peligrosamente los inventarios, tanto los comerciales como los integrados en las distintas reservas estratégicas de cada país.
Pero no podemos olvidar en ningún momento, que si esta operativa termina, el petróleo extraído en el mundo supera a la demanda en varios millones de b/d, por lo que es una crisis con posible solución. No voy a decir que es fácil y además tiene muchas probabilidades de convertirse en una crisis sistémica, si se bombardean pozos de petróleo a gran escala. Las refinerías , los oleoductos, los pasos por los estrechos , los inventarios , es posible recuperarlos en semanas o en algunos meses, pero el superávit de la oferta , permite un margen de maniobra amplio, incluso para desperfectos en algunos campos de la zona.
Como ejemplo, EIA asume una reducción de la oferta de 2,7 millones de b/d en el primer trimestre de 2027 (como consecuencia del cierre-restricción en el estrecho de Ormuz) y a pesar de ello, calcula un superávit oferta-demanda de más de 3 millones de b/d (oferta 106,48 millones de b/d frente a demanda 103,46 millones de b/d 1T 2027, ver tabla abajo) .

Disminución de la producción relacionado con el cierre del estrecho de Ormuz, por trimestres. 1T, 2,717 millones de b/d.

Los precios del petróleo y sobre todo los márgenes de refinación están por las nubes, pero ni se han cerrado refinerías (en esta crisis), ni la producción de petróleo se ha hundido por geología, sino que solo son los efectos de las guerras actuales, por lo que puede o no ser un episodio duro, pero pasajero.
2º) Crisis en el sistema financiero por la combinación de exceso de deuda y tipos demasiado altos.
Aquí se combina un efecto sistémico (el exceso de deuda que no puede dejar de crecer a toda velocidad, ver opinión CBO), con otro efecto que comienza a ser sistémico también, como es la aparición de una cierta predisposición a tipos más altos para compensar la inversión masiva por el exceso de nueva deuda en el sistema. Si además añadimos una inflación persistente, que lleva más de cinco años superando la cifra de referencia (2%), tenemos ante nosotros una crisis diferente. No es pasajera, ni tiene solución por una acuerdo de alto el fuego.
Palabras del presidente de la FED.
“La inflación es el problema. La estabilidad de precios ha sido el problema durante más de 5,5 años. Por lo tanto, lo que el Comité decidió hacer hoy fue tomar medidas para garantizar un retorno más oportuno a nuestro objetivo de estabilidad de precios.”
Lo cierto es que la tendencia de los tipos de interés ha variado desde 2020 y sigue al alza, presionando la factura de los intereses. Ayer la FED subió un cuarto de punto el tipo oficial. Si creen que la inflación va a cambiar por subir solo 0,25 puntos el tipo de interés … (esperen al menos otras tres o cuatro subidas más y luego ya veremos)
Las crisis financieras pueden explotar si la desconfianza hace aparición y derivar en una gran crisis tipo 1929. Si la base ya es sistémica y de difícil solución y además la velocidad de empeoramiento se ha acelerado claramente, junto con el inicio agresivo de subidas de tipos, el resultado puede ser espectacular, pero también se puede prolongar unos años más, en medio de una serie de intervenciones de los BC, para frenar el colapso previsto.
Respecto a una posible solución, siempre se puede resetear el sistema y reiniciar desde cero o una base mínima, asumiendo una grave crisis que dura años.
3º). Crisis tipo cenit de la civilización por la combinación de agotamiento de recursos y destrucción del sistema financiero.
Este tipo de crisis no es pasajera, sino definitiva.
Aquí la escasez de recursos pasa factura, impidiendo el crecimiento. La crisis financiera se puede superar con un reseteo del sistema como ha ocurrido otras veces, pero si los recursos escasean y cada vez son menores, es imposible restaurar el sistema anterior y una considerable reducción del tamaño (en todos los sentidos) es inevitable.
Lo que venga después será otra civilización con sus propias características, pero ya no será equivalente a la nuestra.
La génesis de esta crisis lleva largo tiempo desarrollándose y nos acercamos al periodo donde se hace evidente para todo el mundo.
Si como he mencionado antes, estamos en una meseta catabólica, donde se hace lo posible y lo imposible por mantener el crecimiento, a costa de agotar los recursos y elevar el endeudamiento a niveles insostenibles, en el momento en el que todos los esfuerzos sean baldíos, el colapso será de un impacto impensable con nuestra actual vara de medir las crisis.
Toda la complejidad desarrollada para mejorar la productividad, para aumentar la eficiencia (ante la incipiente escasez de recursos), para sustituir las materias primas que se agotan mediante una transición energética (que dados los problemas no pasa de ser una expansión energética, con todas las fuentes ayudando al suministro energético requerido), para centralizar las operaciones o especializar la producción mediante economías de escala y concentración de tecnología (las inversiones solo las pueden ejecutar grandes conglomerados, lo que elimina la competencia), termina por hacer inviable el mantenimiento del sistema, cuando por la ley de Liebig, uno solo de los componentes de la cadena empieza a fallar y ya no se encuentra solución factible a corto y medio plazo.
La escasez de determinadas materias primas, la concentración de materiales refinados en solo unos pocos lugares (y el peligro de guerras comerciales que impidan la entrega), la explosión de la deuda (con una desintegración del sistema fiduciario por el abuso de la emisión monetaria sin control) , las guerras, la hiperinflación por masiva pérdida de confianza o cualquier inconveniente, pueden dinamitar el delicado y complejo sistema, llevado al límite en el intento de postergar el decrecimiento.
Incluso en el caso de una depresión económica mundial, que diera lugar a una considerable simplificación, la civilización no podría volver a recuperar el nivel actual, porque la escasez geológica está tan avanzada que impediría la reconstrucción en los términos conocidos.
Por ello, hay una evidente diferencia según el tipo de crisis, y no conviene mezclar ambas posibilidades, aunque como he comentado al principio, cualquier crisis es susceptible de entrar en la tercera, si las premisas comentadas se cumplen.
Pero si por avatares del destino, las guerras terminan y es posible volver al punto de partida (solo en el caso de las crisis 1ª-2ª), la crisis sistémica 3ª está esperando su turno.
Me adelanto, pero si luego se sale del cierre del estrecho de Ormuz y se evita durante un tiempo el colapso de la deuda, no protesten. Ya se avisó y eso no quiere decir que la 3ª crisis sea posible eludirla. Y también puede ser que todo se complique y no consigamos recuperarnos …
PD. Mucha gente cree que también existe una crisis climática. Seguro, pero de momento no tiene un efecto apreciable en la economía mundial, por más que las consecuencias de la subida de temperaturas, pueden afectar sobremanera a las condiciones de producción de alimentos por ejemplo, junto con los efectos de los destrozos producidos por todos los fenómenos asociados.
Estoy de acuerdo en que es necesario monitorizar la situación , por si esos efectos se vuelven apreciables. Y me refiero no a las inundaciones, sequías, incendios, sino a una contribución mensurable en el PIB mundial. Desgraciadamente, la desaparición de los glaciares, las especies, la flora y fauna marina, la elevación de las aguas en la costa, las muertes por exceso de calor, no tienen (todavía) un impacto considerable en el crecimiento económico, aunque pueden dar lugar a hambrunas o hacer inhabitable algunas zonas del planeta, por poner un ejemplo.
PD 2
Aunque no lo he mencionado textualmente, me refiero a crisis económicas. Las de tipo social, geopolítico, cultural, humanitarias, sanitarias, etc., no están tratadas en el artículo, aunque todos sabemos que coexisten y se solapan, con la crisis económica.
PROCEDENCIA: Rayo Negro.






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