
El pasado 22 de enero la Secretaría de Ecologistas en Acción anunció el despido de forma expeditiva de la hasta ahora coordinadora de la revista Ecologista, María José Esteso. No han tardado en aparecer reacciones de diversas personas y grupos que desaprueban tanto los hechos como las formas. El Consejo de Redacción de la revista ha enviado a las socias y socios de la organización la carta que a continuación reproducimos de forma íntegra.

Consejo de Redacción de «Ecologista» 6-2-2026
Queridas socias y socios de ecologistas: Os escribimos desde el Consejo de Redacción de la revista Ecologista, un grupo que lleva ya años trabajando de forma alineada y comprometida con los valores que profesa Ecologistas en Acción.
Trasladamos la grave situación que nos acecha a todas las socias debido a unas formas que no son propias de una estructura horizontal, como oficialmente es la de Ecologistas en Acción, sino más bien de una estructura vertical.
Hace unos días las coordinadoras confederales, por delegación de la Secretaría, despidieron a la coordinadora de la revista Ecologista. El motivo alegado es el ahorro de gastos; se afirma que sería más barata una «coordinación externa» de la revista.
Entre la media jornada de la coordinadora, el trabajo voluntario del Consejo de Redacción, y las personas que han colaborado con artículos teníamos ya muy avanzada la preparación del siguiente número. Ahora se pretende hacer una «contratación externa» para terminarlo, valorada en unos 3.000 euros. En otro espacio se ha dicho que lo terminarán personas de la Secretaría y las federaciones.
El despido de la coordinadora de la revista se produce estando abierto un procedimiento judicial en el que ella reclama horas trabajadas y no cobradas, y después de años de una evidente presión laboral sobre el consejo de redacción.
Dudamos de que el despido sea por motivos económicos. La revista está financiada por los grupos locales, y no tiene déficit. En una organización con unos 2 millones de presupuesto, eliminar el salario de media jornada de la coordinadora no va a solucionar nada, sobre todo como se tendrá que asignar dinero a la “subcontrata” que pretende hacer la Secretaría.
Creemos que existen otras razones, más bien relacionadas con el interés en poner en el puesto a personas más allegadas a la cúpula de nuestra organización. Estas formas coercitivas y autoritarias buscan el control absoluto de las comunicaciones de forma vertical.
Esta decisión se ha tomado de forma unilateral, sin comunicación ni consulta previa con el Consejo de Redacción; ignorando por completo un espacio colectivo que existe, trabaja y asume responsabilidades reales.
No se ha consultado a los grupos locales que son quienes sostienen la Revista de forma económica – y contribuyendo con artículos – y que, por tanto, deberían tener la última palabra en un Consejo Confederal. Recordamos que la revista no es una herramienta al servicio de la cúpula, sino un proyecto colectivo construido entre muchas.
Tras estos hechos, se nos ha emplazado a integrarnos en un nuevo grupo de trabajo cuya composición no ha sido elegida de manera abierta ni democrática, sino impuesta desde el grupo delegado por la Secretaría.

Consideramos que esta imposición deslegitima los espacios existentes y consolida una deriva vertical que nos preocupa profundamente.
Queremos dejar claro que lo que está en juego no es solo una persona ni un cargo concreto, sino una forma de tomar decisiones que margina el disenso político, invalida los espacios colectivos y vacía de contenido los principios que defendemos públicamente. Este tipo de prácticas no solo generan desafección y desgaste entre las personas voluntarias, sino que debilitan a la propia organización.
Por todo ello, creemos que las personas socias tenéis derecho a conocer lo ocurrido y a participar en el debate sobre el modelo de organización que queremos. La coherencia entre nuestros valores y nuestras prácticas internas es una cuestión política de primer orden.
Pedimos una restauración del honor profesional de nuestra compañera y que se dé voz a lo ocurrido de forma transparente, buscando la participación real y el respeto a los espacios comunes fuera de los construidos desde el poder.
Consejo de Redacción de la revista Ecologista
(Paula Tordesillas Gil, Lena Pettersson, Paco Muñoz de Bustillo, Jorge Diaz Leza)





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