
Estamos observando con estupor còmo los llamados sindicatos agrarios mayoritarios, a pesar de decir defender los intereses de los agricultores, se posicionan públicamente contra cualquier medida encaminada a disminuir el uso de pesticidas, fertilizantes o a prácticas de protección de los suelos o de los hábitats. Establecen así una sintonía perfecta con los grandes actores de la agroindustria y asumen que la finalidad de la agricultura es la rentabilidad pura y dura. Ni la calidad ni el medio ambiente, ni la salud.

Toni Jorge, Ecologistas de la Manchuela 30-10-2026
El 23 de Octubre, ASAJA Huesca, en su cuenta de facebook se congratulaba de que el tribunal supremo anulaba íntegramente el real decreto 809/2025 sobre bienestar porcino . Dicho decreto establecía las nuevas superficies mínimas por cerdo de producción (hasta 110 kg) según el tipo de explotación: 0,68 m²/animal para el Tipo 2 (con raboteo y medidas complementarias) y 0,74 m²/animal para el Tipo 3 (resto de granjas), sustituyendo los valores previos del Real Decreto 1135/2002.
Atención, vamos a fijarnos un poco en que las superficies anteriores estaban fijadas en 0,65 M2, lo que equivale a un rectángulo de un metro por 0,65 m dónde tiene que desenvolverse un animal de 110 kg hasta su sacrificio y sin ver la luz del día. Total hablamos del incremento de hasta 0,09 M2 por plaza. Esto pareció demasiado a la industria.
Hasta que punto se tiene que afinar todo en la ganadería industrial como para que ese minúsculo cambio de superficie pueda suponer un quebranto. Y hasta que punto hablar de que el bienestar animal se reduce a un tema de 0,09 M2 en unas instalaciones dónde tienen dificultad de moverse, no ven la luz del sol, respiran atmósferas tóxicas para ser llevados finalmente a un matadero como si no fueran seres vivos sino pura y simplemente carne .
Pero eso sí, en sus propagandas aparecen adorables lechones rosas graciosetes como si no fueran a acabar en un asador de Segovia.
Podemos leer la conclusión de Anprogapor: “Esta sentencia supone un importante respaldo a la seguridad jurídica del sector y a la necesidad de compatibilizar los avances en bienestar animal con la viabilidad económica y la competitividad de nuestras explotaciones”. Al leerlo se le quedan a uno los ojos como platos.
Que ASAJA se haga eco en su facebook y se congratule de la noticia lanzada por ANPROGAPOR supone de alguna manera el mundo al revés…o no tanto, como veremos más tarde. La Asociación de Productores de ganado Porcino es una asociación de porcino que no se caracterizan por ser de pequeños productores, sino que se trata de grandes empresas que se unen en una Asociación para hacer de Lobby, defender sus intereses ante diversas instituciones y promover regulaciones beneficiosas para sus socios. El tipo de ganadería que propugnan y defienden ha sido la responsable de arrasar con la producción de multitud de pequeños ganaderos que vinculaban esta actividad con la agricultura y esto les permitía sobrevivir. La aparición de la concentración en granjas cada vez mayores por impulso de las integradoras y cárnicas, deseosas de acaparar el mercado y dejarlo sólo en manos de unos pocos actores , como ha pasado en otros sectores de la ganadería industrial y la agricultura intensiva llevó a una carrera de precios y tecnología que dejó en la cuneta a todos los pequeños productores. Bueno , quedan algunos, pero tienen los días contados.

Cuando todos estos movimientos se desarrollaron, cuando las normativas cambiaron para hacer imposible su cumplimiento por parte de los pequeños productores, cuando las ayudas a la ganadería empezaron a llegar a chorros para las fábricas de piensos y a través de ellas a las grandes empresas. La autodenominada Asociación Agraria de jóvenes agricultores calló la boca y se enganchó al carro propuesto por las patronales del sector sin rechistar lo más mínimo. Estamos hablando de una organización que se califica a sí misma como sindicato agrario con un desahogo digno de encomio. Hablamos del mismo sindicato que se alinea con los responsables de la ruina del campo y se encarga únicamente de desviar la atención de quien tiene la auténtica responsabilidad de esta ruina. Un sistema que en su afán de abaratamiento de precios se obsesiona únicamente por la eficiencia de la producción a costa de lo que sea.
Estos “compañeros agricultores” son los que siempre están contra las políticas ambientales que intentan poner límites al envenenamiento de los campos, quieren alargar el uso de pesticidas que envenenan básicamente a sus campesinos y al resto de la población. Quieren siempre ampliar los límites de fertilización, quieren eliminar el barbecho, quieren borrar la agenda 2030.
ASAJA, hoy por hoy es el adalid de todo lo que va en contra de la agricultura tradicional y tiene secuestrados en sus filas a un montón de agricultores y ganaderos que, son rehenes de un sistema injusto que hunde sus raíces en el hecho de que la agricultura ya no se concibe como una actividad en relación con la naturaleza y que tiene como fin la alimentación, sino una actividad que tiene por único objeto el aumento de la producción y los beneficios. Es el adalid de todo tipo de prácticas acientíficas de aumentos de cosechas sin tener en cuenta la materia prima esencial, la tierra.
Claro que hay agricultores bienintencionados y despistados en Asaja, pero básicamente gente que se ha visto envuelta en un torbellino que la arrastra y que no puede parar.
A veces se les ve enfrentarse a determinados efectos de la globalización, como cuando están produciendo por debajo de los costes operativos, pero entonces, en lugar de cuestionar la esencia misma del funcionamiento de las leyes del libre mercado , leyes que no garantizan ni justicia ni equidad, se dedican a pedir subvenciones para ser competitivos o que no se imponga ninguna norma que venga a aplastarlos un poco más . En su ceguera no se dan cuenta de que las normas no son el problema, el problema es el mercado, un mercado necesitado de exprimirlos y de extraer plusvalías hasta de su sangre.
Posiblemente tendrían que mirar un poco a EEUU que es dónde comenzó todo este desastre y ver como el mercado especulativo es capaz de imponer sus reglas de costes y obligar a los propietarios a ahogarse con préstamos cada vez mayores. Deberían ver como ya no quedan pequeños agricultores, los que quedan viven en la miseria hipotecaria mientras que las grandes corporaciones de la agroindustria les han robado todo lo que tenían.
Asaja forma parte de INTERPORC, son los pardillos a los que han invitado al festín para que recojan las migajas de la mesa. Sus dirigentes son invitados a consejos de administración. ¿Un sindicato de agricultores sentado en la misma mesa que la patronal que los está vendiendo por 34 monedas de plata? Que los somete a un régimen abusivo de integración mientras le hagan la faena sucia de hacerse cargo de los purines y de los cadáveres?.
La industria de los fertilizantes y de los pesticidas los usa como fuerza de choque contra cualquier medida destinada a preservar el planeta y los ha convencido hasta la médula que la necesitan y que les beneficia. Cuando en realidad les está sangrando y obligando a una dependencia total en que ya no pueden decidir nada sobre su actividad. Todo viene dirigido desde arriba, pero desde bien arriba. Ellos son actores totalmente prescindibles, los mantendrán mientras hagan el trabajo sucio.
Volviendo a las Asociaciones de porcino, no conozco industria más inhumana y más representativa de lo peor del sistema capitalista como la ganadería industrial. Tanto Anprogapor como Interporc como otras se gastan cantidades ingentes de fondos en publicidad, en lavar su imagen, y en crear la necesidad en la gente de comer carne, compañías que tratan las vidas animales como pura fuente de rentabilidad y que tienen la necesidad siempre de llegar a nuevos mercados y expandirse hasta el infinito.
Tenemos ejemplos en la dieta recomendada en su página para comedores escolares dónde encontramos una cantidad absurda de carne y derivados. También en la reciente campaña llevada a varias ciudades “ el bocata que se mueve, dónde tiran de la compañía de nutricionistas bien pagados que se encargarán de convencer al personal de que el porcino lo cura todo.
Cuesta creer que ASAJA sea cómplice de todo esto, bueno, conociéndolos, no cuesta tanto…






Deja una respuesta