
Reproducimos este artículo aparecido en el último número de la revista “Ecologista” de Ecologistas en Acción y firmado por tres miembros de distintos grupos de esta organización que colaboran en Castilla la Mancha contra unas industrias que cuentan con el beneplácito culpable de una administración populista permeada por ellas.

Patricia Grande, Toni Jorge y Francisco José Sarrión. Ecologistas en Acción
En los últimos años hemos asistido a una transformación muy rápida del medio rural con la generalización del riego de cultivos arbóreos y la implantación de cientos de proyectos de ganadería industrial, fotovoltaicos y eólicos, la mayoría realizados por pequeñas empresas filiales de grandes multinacionales o fondos de inversión.
Las condiciones de muchos de estos proyectos, por su cercanía a poblaciones, por sus grandes dimensiones, por ocultarse a la población, por fragmentarse para la evaluación del impacto, o por sus efectos ambientales, han provocado una respuesta social cada vez más generalizada, pese a la escasa población de estos municipios.
A la vez, la contaminación de aguas y del aire (con innegables efectos odoríferos) y el impacto paisajístico, han ido empeorando la calidad de vida de muchos pueblos de la región, en vías de despoblación, y sus posibilidades de futuro sostenible, convirtiéndolos en zonas de sacrificio, consentidas como daños colaterales de la transición ecológica por parte del personal civil, político y ecologista.
Asistimos a otra burbuja de especulación unida a la de las energías renovables, difícil de entender si no es por la permisividad, fomento y amparo que otorga el ejecutivo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha (JCCM) a la industria en general y a la cárnica en particular. (1)
Bajo un argumentario diseñado para convencer a la población de la bondad de los grandes proyectos, disfrazándolos de interés público, empleo y mucha pintura verde de sostenibilidad, se está vendiendo el territorio de CLM, permitiendo el expolio de sus recursos, la contaminación y la degradación ambiental, en una muestra de un populismo atroz, dónde se utiliza el dinero de todos para beneficio de unos pocos. Este argumentario, a la luz de la evolución de la población, del PIB per cápita y de los problemas ambientales en aumento, es radicalmente falso. (1)

Ganadería industrial, sector estratégico
Desde el comienzo del mandato de García-Page en 2015, la JCCM se posicionó a favor de Incarlopsa, el carnicero de Mercadona, y en 2016 se incluyó la ganadería industrial de porcino y avícola como un sector estratégico en el Plan de Desarrollo Rural, siendo subvencionables con cargo al Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural, en sintonía con ICPOR (empresa de integración agrícola), la patronal Interporc, y el sindicato agrario ASAJA, legislando descaradamente a favor de un lobby de empresas privadas y de sus intereses. (1)
El Ejecutivo regional llegaría a financiar hasta con 100.000 euros las nuevas explotaciones altamente tecnificadas, destruyéndose la práctica totalidad de las granjas familiares pequeñas. Por aquel entonces ya comenzaron a acentuarse los problemas ambientales y a aparecer los primeros movimientos de contestación social. Surgió así Stop Ganadería Industrial y Pueblos Vivos Cuenca en 2017. (1)
Según las Encuestas Ganaderas del Ministerio de Agricultura, desde 2010 hasta 2021 se produjo un 40 % de incremento en las cabezas de porcino en CLM hasta llegar a 1,87 millones. (2). Esto provocó que a nivel estatal no se cumplieran los límites de emisiones de amoniaco (3). A finales de 2024 existían en CLM 1065 macrogranjas y un 46,4% de las masas de agua subterránea contaminadas por nitratos, la mayor tasa de España, por la utilización excesiva de fertilizantes y purines, que han dejado a decenas de pueblos con agua del grifo contaminada (9). En 2024 el Tribunal de Justicia europeo condenó a España por no tomar medidas contra la contaminación de las aguas subterráneas por nitratos producidas por las malas prácticas de la agroindustria, incluida la ganadería industrial.
Stop macrogranjas
Así, tras la intensa y constante contestación de las plataformas vecinales integradas en C-LM Stop Macrogranjas, se logró en 2021 la primera moratoria regional a la ganadería industrial de porcino para nuevas Autorizaciones Ambientales Integradas (AAI) hasta final de 2024, es decir para macrogranjas con más de 2.500 cerdos de cebo (por la incongruencia de la ley del 2013, que establece AAI para las de más de 2000 cerdos de 30 a 110 o más de 2500 de cerdos de 20 a 110), mientras que las de menos de 2.500 continuaron tramitándose, incluso en conjuntos de 2 o 3 granjas de 1990 o 2.496 cerdos para burlar la moratoria, comportamiento permitido por la JCCM (4)
Al finalizar la moratoria, la JCCM presentó el decreto de purines (5) con mejoras en el control y obligación de tratamiento de estos en zonas vulnerables a los nitratos y para explotaciones con AAI, a las que se obliga a comunicar el vertido a los suelos con 10 días de antelación. Sin embargo, sigue permitiéndose la aplicación directa al suelo para granjas menores (1/3 de la cabaña porcina de 2022, unos 700.000 cerdos) y se da un plazo desorbitado de adaptación para la adopción de las medidas hasta 2035. En este decreto se anunció el plan de biometanización de CLM, proceso que se considera un “tratamiento” de los purines lo que permitiría la aplicación al suelo del digestato de la fermentación anaerobia, aunque sea un residuo aún más contaminante. La intención de la JCCM es continuar con la expansión del sector reactivando las macrogranjas suspendidas en la moratoria y aumentar el censo porcino. (6)

El plan de biometanización y su Evaluación Ambiental Estratégica han sido elaborados a partir de informes de SEDIGAS, por la empresa BIOVIC CONSULTING SL, que desarrolla macroplantas de biogás-biometano, lo que supone un claro conflicto de intereses y explica la escasa atención que se dedica a las afecciones negativas a la salud o al bienestar de las personas (8).
Este plan “Nos va a ayudar a descarbonizar nuestro sistema en base a la gestión de residuos y la transición energética enfocada a la sostenibilidad”; también debe contribuir a reducir la contaminación del agua por nitratos “mediante la gestión centralizada de las deyecciones ganaderas y el uso adecuado de la fertilización nitrogenada”, decía en febrero la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez. (7)
Plan regional de biometanización de CLM
Todo muy verde y circular: a partir de 15,7 millones de toneladas anuales de materia orgánica valorizable, implantando entre 80 y 100 plantas de biometanización, el Plan establece un objetivo de producción mínima de biometano de 2,8 teravatios hora anuales (TWh/año) para 2030 con un potencial de 8,1 TWh/año (Las plantas en tramitación ya superan el objetivo de potencia marcado para el 2030). Se conseguiría producir tanta energía como todo el gas natural fósil que se consume en España (lo que se interpreta como ahorro de emisiones de Gases de Efecto Invernadero de 509.600 toneladas de CO2). Estos datos de descarbonización del Plan no son reales ya que excluyen la huella de carbono de los residuos fruto de los procesos que los han generado, como por ejemplo la ganadería industrial. Si se contempla todo el proceso de producción de carne, las cifras de reducción que se obtiene con la biometanización son ridículas.
Aparentemente se dice que la financiación será privada (1.425 millones de euros) pero nada se especifica de las subvenciones públicas sin las cuales parece que muchas de las plantas no tendrán viabilidad. Igualmente, las cifras de la generación de 1600 puestos de trabajo están hinchadas a la vista del personal que hay en las plantas actuales en funcionamiento.
El Plan no limita el tamaño de las plantas, es más, de los 50 proyectos actualmente en tramitación, 14 están por encima de 200.000 t, y 18 entre 150.000 y 200.000 t, con lo que los problemas y los riesgos asociados son enormes. Además, deja abierta la posibilidad de ubicar las plantas a menos de 2 km de los núcleos urbanos, siendo esta la separación mínima para las granjas de más de 2000 cabezas de cebo. Tampoco marca la obligación generalizada del tratamiento del digerido en fases, del compostaje y retirada de nutrientes; sólo obliga en el caso de plantas declaradas proyectos prioritarios.
Finalmente, existe un riesgo evidente de que las inspecciones de las plantas de biogás que entren en funcionamiento no sean rigurosas: Precisamente, la falta de medios actual para efectuar las tramitaciones e inspecciones es uno de los argumentos de la Junta para aprobar la nueva ley de simplificación administrativa, que permite contratar empresas externas.
La distribución de los proyectos actuales por provincias es desigual, de 50 que existen en tramitación, 26 son en Toledo, 12 en Ciudad Real, 8 en Albacete, 5 en Cuenca y 2 en Guadalajara. Esto obedece a la cercanía de las localidades a la red gasística, que ofrece mas rentabilidad a las empresas promotoras y nada tiene que ver con el aprovechamiento de residuos que se generan en las poblaciones. Talavera de la Reina con 3 plantas de biometano será el lugar más afectado de todos, en sus proyectos se han declarado un total de 795.000 t anuales para su transformación, casi el triple de la capacidad de la planta de Valdemingómez.
Por otro lado, el Plan prevé que esta cifra se multiplique y se lleguen a construir entre 113 y 280 plantas en total, desconocemos de donde van a sacar tantos residuos, aunque las consecuencias son inimaginables, es seguro que Castilla la Mancha será un enorme estercolero, la contaminación por nitratos se agravará (ya que, si el digerido no se trata, los nitratos permanecen y el problema no se soluciona) y con ello, la desertificación del territorio será lo más probable.

Ante tanto despropósito los ciudadanos nos estamos movilizando en 20 plataformas locales STOP Biometano, con resultados favorables como la paralización de proyectos en Albacete,Almansa,Corduente y Fuentealbilla, la autorización por el Consejo de Ministros a Carrión de Calatrava para hacer una consulta popular o la presentación de 13.200 alegaciones al Plan de Biometanización.
Circularidad populista y agroindustria
La JCCM en un ejercicio de populista circularidad trata de convertir el problema generado por la agroindustria en una solución a la transición energética, hinchando aún más la burbuja especulativa y agudizando la problemática ambiental y social.
Este Plan recientemente presentado es más un modelo de valorización de residuos que sólo busca los beneficios económicos de inversores, obviando el más razonable de pequeñas plantas que respondan a los intereses concretos del territorio en lugar de a los intereses de las compañías energéticas y fondos de inversión que las promueven. La solución al problema de los residuos debería ser la reducción de los mismos y el tratamiento en los lugares de producción.
Afortunadamente las organizaciones sociales no han caído en la trampa y continúan organizando plataformas en la mayoría de los pueblos afectados, resistiendo por su futuro.

Bibliografía y fuentes.
1. Antonio Jorge. 2025. Page: la deriva de un gobierno al servicio de los intereses empresariales y los megaproyectos, una región vendida al mejor postor. Blog “En Tarancón: Opinión y Cultura”.
2. https://stopganaderiaindustrial.org/clm-stop-macrogranjas-en-castilla-la-mancha https://www.agroclm.com/2020/07/19/bruselas-impondra-fuertes-sanciones-a-espana-si-no-actua-contra-la-contaminacion-de-las-aguas-por-nitratos/
4. https://pueblosvivoscuenca.es/moratoria-coladero-de-page/
5. Decreto 99/2024, de 23 de diciembre, por el que se regula la gestión de estiércoles de explotaciones porcinas en Castilla-La Mancha.
6. https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/mapa-macrogranjas-cuyo-proyecto-podra-reactivarse-moratoria-castilla-mancha_1_12100004.html
8. https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/consejeria-sanidad-cuestiona-plan-biogas-castilla-mancha-no-alude-salud-personas_1_12516518.html
PROCEDENCIA: Revista Ecologista número 124. No está aún en abierto en el momento de publicar aquí este artículo.






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